CRÓNICA DE UNA FRACTURA POR ESTRÉS. 03- Pasan las semanas, pero no avanzamos… ¿O sí?

Sigo adelante con esta crónica, la crónica de una lesión deportiva, la crónica de una lesión de un (ultra)corredor de montaña – o un «(Ultra) Trail Runner» que mola más-. Mi único objetivo, como comento en los vídeos, es compartir mi experiencia con otros que, cómo yo, se encuentren en esta más que odiosa situación y, con un poco de suerte, poder ayudarles o al menos orientarles, a través de mi experiencia: es lo único que puedo aportar, ya que carezco de conocimientos (y mucho menos formación) médica de ningún tipo, Ni soy Fisioterapeuta, ni osteópata, ni traumatólogo… Yo solo corro (o corría, porqué ahora mismo..,). En fin, ojalá le sirva de ayuda a alguien, a mi me abría servido,

Total, que con la tontería han pasado ya han pasado 5 semanas desde la resonancia magnética, y mis sensaciones son buena9s. Cuando camino ya no me duele, y a menos que me ponga a pensar en ello, ni me acuerdo de la lesión (aunque por desgracia lo pienso más de lo que quisiera). Pienso, durante esa etapa, que si el deporte no jugara un papel tan importante en mi vida, me daría por recuperado; de hecho no me preocuparía en absoluto la lesión, las molestias que puede ocasionarme, siempre y que no corra, son mínimas (o nulas). Es más, pienso que si fuese un corredor ocasional, y corriera distancias medias o cortas, sería lo mismo,.. Pero es absurdo, si así fuera no estaría lesionado. En Italia hay un dicho popular, dice; «Se mia nonna avesse le ruote, sarebbeuna cariola», que traducido literalmente viene a decir algo así como «Y si mi abuela tuviese ruedas sería una carretilla»; es decir, que no tiene sentido pensar en qué pasaría si las cosas fueran totalmente distintas, porqué no lo son… Así pues, como decía antes de ponerme a divagar a lo loco, han pasado ya 5 semanas desde la resonancia: hace un par de semana, precavido de mí, además de pedir hora con la traumatóloga de cabecera, pedí hora para resonancia magnética, a sabiendas que a doctora no me podría problema en hacer la petición. Y así ha sido: al visitarme con ella la doctora me dice que

  • Que si yo ya no siento dolor ni al caminar ni al tacto, seguramente la lesión sea historia.
  • Que una resonancia de control es algo que le parece muy acertado (me prepara la petición),
  • Me dice; «sinceramente, yo no estoy especializada ni familiarizada con temas de lesiones deportivas, y por lo tanto no puedo darte demasiado consejo, si puedes visita a un especialista, creo que es lo mejor.».

También me pregunta si tengo entrenador y, al decirle que sí, me recomienda que siga sus consejos (cosa que hago y haré),

Esa misma tarde voy a hacerme la resonancia. La verdad es que me siento optimista, parece que las cosas van más que bien, que nos estamos recuperando, Planeo cosas para octubre, quiero irme a los alpes, a Italia unos días, yo solo. Mariona, mi mujer, me anima a hacerlo, ella cree que después de todo, irme 3 días me servirá de mucho, y por mucho que insista ella me responde «me gustaría venir, pero creo que es algo que debes hacer solo». Lo llego comentar con algún compañero Italiano y suizo, a los que visitaría… Metido «en el tubo» dejo volar a la imaginación mientras el sonido de la máquina de resonancia retumba de fondo. Inexplicablemente me duermo profundamente, y sueño que corro por lo Alpes. Es curioso, siempre me duermo en las resonancias,

El resultado tarda 1 día en llegarme; me mandan un SMS, como siempre, para acceder al informe: en ese momento estoy en la oficina, reunido con mi socio (y amigo). Le pregunto, medio en broma ¿lo leo? Ahora, al pensarlo, me doy cuenta de que estaba seguro, totalmente seguro, de que la pesadilla había terminado. Abro el informe y leo:

«Con respecto a estudio previo del 27/7/2020 observamos prácticamente similar la fractura por
estrés en la zona suprasindesmal del peroné, quizás levemente disminuido de intensidad señal
y edema de medular ósea.
Persistencia similar de la lesión quística intraósea en sustentaculum tali y de la pequeña lesión
osteocondral crónica en zona anterior y lateral de cúpula astragalina.
Aparición de leve cantidad de líquido en vaina sinovial peroneal de dudosa valoración
patológica como tenosinovitis.»

Total, que hemo mejorado un poco, pero la cosa sigue igual,,, Menudo desastre. El resto del día lo paso fatal, muy chafado. Con perdón: una gran mierda. Comparto mi frustración con Mariona, mi mujer, En ese momento estoy convencido de que algo estoy haciendo mal, al fin y al cabo tiene que ser culpa mía, no puede ser de nadie más. «Nada, a la mierda, lo dejo…» Le digo. «Dejo de entrenar, ni bici ni nada, ya veremos lo que pasa, pero seguir así no tiene sentido», En ese momento me pongo bastante catastrofista, estoy triste y me siento terriblemente impotente. Mariona me mira preocupada y, muy tranquila me dice: busca ya a un traumatólogo deportivo, alguien de quien te puedas fiar: necesitas que alguien te asesore bien, solo es eso. Como siempre, le hao caso, al fin y al cabo ella siempre acaba teniendo razón, y me conoce como nadie.

Tras investigar un poco pido cita con el doctor Matas, de «IMOVE Traumatología«. es uno de los especialistas en tobillo y trauma del deporte. Teno suerte y consigo que me den hora para esa misma semana. La visita con el doctor va mejor de lo que podía imaginar: me explica que el tipo de lesión que tengo puede durar hasta 8 meses (en el peor de los casos), y que el hecho de que se vea una mejora en solo 5 semanas es muy positivo, Que tena paciencia y que no deje de entrenar: me dice que la bici es perfecta, incluso la MTB, y que puedo seguir con los pedales sin miedo, Es el 2 de septiembre, y me dice que me haga otra resonancia a finales de octubre, teniendo esos 2 meses completos a la lesión, y a partir de allí, según salgan los resultados, vemos, Además me dice que retome la carrera pasado un mes, pero con moderación; me aconseja CaCo, ya que llegado cierto momento volver al impacto puede estimular a que el hueso se consolide.

La visita y la explicaciones que me da el doctor me animan, es como si dejara de sentirme solo con mi dolor; no es que nadie me apoye, ni mucho menos, pero de algún modo hablar con él hace que me sienta más seguro, con menos incertidumbre, aunque a la práctica no ha cambiado nada.

Hablo con Octavio (mi entrenador), le comento todo y empezamos así una nueva etapa de entrenamiento, algo diferente; a medianos de mes por fin nos vamos de vacaciones, estaremos 10 días en Ibiza, así que voy a nadar mucho, core y poca cosa más. Me voy convencido de que romper con mi rutina normal durante estos 10 días seuramente me irá bien, tanto para la cabeza como para el tobillo… Y así sería.

El el próximo artículo voy a explicar como, tras 4 meses, vuelvo a correr, en esas sesiones de CaCo que indicaba el Dr.Matas.

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