Crónica de una fractura por estrés. 01-Empieza todo.

Tras darle muchas vueltas, y siguiendo la recomendación de un muy buen amigo, he decidido explicar la historia, aún sin terminar, de la lesión que ha acabado de destrozar, deportivamente hablando mi 2020, dejándome si poder correr de julio a noviembre (si es que nada más se complica). 

En cada entrada voy a explicar de forma resumida cada una de las fases que he ido pasando y voy a dejaros un vídeo donde relataré, de forma ago más detallada, lo sucedido a lo largo de cada una de estas fases, así como mis sensaciones.

¡Allá vamos!

El contexto

 Este 2020 ya empezó «raro»: terminé una muy buena temporada 2019 con una lesión que, por desgracia, me obligó a retirarme por primera vez de una carrera (el Gran Trail Collserola). El culpable fue un edema óseo en el astrágalo derecho, y me tubo sin correr unas 9 semanas durante las cuales seguí entrenando, sobre dodo montado en la bici (MTB). En enero de 2020, ya recuperado casi del todo, empiezo otra vez a correr, y como pupilo de Octavio Pérez, lo cual marcará una clara diferencia (para bien), especialmente en lo que respecta a lo metodología de entrenamiento.  

Es importante destacar que, para mi vuelta al ruedo, me hago con una HOKA ONE ONE EVO MAFATE 2. Por su fama de zapatilla ultra amortiguada parecen ser el aliado perfecto para acompañarme durante los primeros kilómetros tras la lesión (cuyo mayor enemigo, es el impacto)… Más adelante descubriría que ésto no sería así. 

Bueno, para ponernos en situación, voy a hacer una lista de puntos, en pan cronológico:

  • Enero: empiezo a entrenar con Octavio. 
  • 9 de Febrero: Trail de Castellbisbal (21K +1200M). Corro bastante relajado, sin apretar y prácticamente sin molestias. 
  • 8 de Marzo: Corro el Trail Costa brava (43K+2100m). Llego ya muy recuperado de forma y, a pesar de no sentirme al 100%, hago una buena carrera: 42º clasificado, con un tiempo de 06:03:31. 
  • 14 de Marzo: nos confinan. Consigo comprar un rodillo online el primer día de confinamiento, que me llega en 1 semana. 
  • 19 de Marzo: empiezo con el entrenamiento Indoor adaptado que me preparada Octavio, incluyendo sus clases de indoor running, rodillo, clases dirigidas de fuerza y core. 
  • 2 de Mayo: podemos empezar a salir a entrenar, la espera ha sido larga y dura para todos, pero volvemos a las calles y montañas. Readaptarse lleva su tiempo, era de esperar. Los ritmos y las sensaciones no son buenas, pero semana a semana mejoran. 
  • Principios de Junio: decido ejecutar el reto «Collserola-Gavarres» que tengo en el cajón hace ya mucho tiempo. El resto de competiciones se han cancelado, incluido el TOR, así que es un año perfecto para los retos. 
  • Mediando se Junio: hemos recuperado el terreno perdido, me siento muy fuerte y clavo muy buenos tiempos a pulsaciones mucho más bajas que en Enero. Bajo rápido, subo a tope, me siento genial. Tengo malas sensaciones con las Hooka, que me procuden muchas micro torceduras, así que las dejo de lado para volver a mis Salomon. Ya tenemos fecha para el reto: 10 de Julio.
  • 20 de Junio: me toca tirada larga y decido rodear el «Massis de Montserrat» con subida a St.Jeroni. 43km y  2.500m de desnivel positivo acumulado que se convierten en un infierno: me veo obligado a hacerlo con las Hooka, ya que tengo que jubilar las Salomon, y el terreno (que allí es muy complicado, con mucha pierda suelta), sumado a las plataformas que son las Evo Mafate, me castigan mucho los tobillos. 
  • 21 de Junio: el día transcurre bien, me siento recuperado del tute… Sin embargo por la noche ambos tobillos y pies se me hinchan terriblemente. Tras 2 días de descanso parece que todo está bien..
    .
  • 23 de Junio: Entreno, me tocan 10K con 250md+. Lo hacemos bastante relajados, terminando con una media de 5:15/km. Muy buenas sensaciones. 
  • 24 de Junio por la mañana: Entreno, me tocan 16k con 600m+. Buenas sensaciones, sin molestias.
  • 24 de Junio por la tarde: al tocarme (por casualidad) el tobillo derecho, me doy cuenta que me duele al tacto… Me extraña, pero no le doy importancia ya que no me molesta al caminar.
  • 25 de Junio: Entreno, me tocan 14K de carrera suave: los termino a un ritmo medio de 5:22/km, teniendo molestias en el tobillo a partir del km 11 aproximadamente. Me parece una sobrecarga, no le doy demasiada importancia.
  • 26 de Junio: Entreno, me tocan 8k de carrera suave. El tobillo me duele desde el inicio, sigo pensando que es una sobrecarga, tal vez soleo o tal vez peroneo. Tras 6km decido parar. 
  • 27 de Junio: Entreno, me tocan series triangulares, pero lo cambio por BTT (34km, 300md+). Sin molestias. 
  • 28 de Junio: Entreno, me toca BTT. Cumplo con el entreno, sin molestias. 
  • 29 y 30 e Junio: Descanso.
  • 1 de Julio: me toca entreno en rodillo (series). Sin molestias. Hablo con mi fisio y con Octavio. Por lo que describo parece una sobrecarga, así que me aconsejan correr pero parar en caso de dolor, para valorar qué puede ser. 
  • 2 de Julio: Tocan 11k por asfalto a Z2. Los corro con molestias al principio y dolor durante los últimos 5 km. Debería parar, pero no lo hago (ahora no comprendo el motivo).A pesar de todo es un entrenamiento tranquilo que termino a una media de 5:19/km. Decidimos no correr hasta el reto, haciendo una prueba el día 8, para valorar si la supuesta contractura remite. 
  • 8 de Julio: Corro 1km y paro. El dolor aparece punzante. Se suspende el reto.
  • 16 de Julio: visito a Iñaki Díez, mi osteópata. Con la información que le doy y mis sensaciones relativas al dolor que siento (que no me parece tan grave), Iñaki cree que «debe haber algo», pero no tiene claro el qué. Me recomienda que intente correr de nuevo, pero ante dolor pare y analice mis sensaciones para compartirlas con él «al momento» (con una llamada) y que, de todos modos, nos hagamos una prueba mediante imagen (resonancia magnética). Por su parte Octavio me recomienda que desconfíe de mi mismo, pues la tolerancia al dolor en perfiles como los nuestros no es un aliado, si no todo lo contrario. 
  • 17 de Junio salgo a correr: completo 9km, de los cuales los últimos 2 son con dolor. Esa noche no puedo dormir, pues el dolor tras la ducha es notable y se prolonga durante días. Iñaki decide tratarme con laser y yo pido hora para ver a un traumatólogo.
  •  20 de Julio: me diagnostican una Fractura por estrés en peroné derecho. Además ven algo «raro» en la médula de la tibia derecha, por lo que me hacen una Gammagrafía mediante la cual se confirma la fractura y se descartan complicaciones en la lesión medular (que solo es una lesión antigua calcificada… De la que, por cierto, yo no tengo recuerdo ni constancia).  

Ahora ya sabemos qué me pasa. ¿El tratamiento? Reposo de correr, al menos durante 8 semanas, para poder ir valorando la evolución de la lesión con el paso del tiempo. Además aplicarme Magneto Terapia (por suerte me compré la máquina para recuperarme del edema, así que eso no es problema) y algún suplemento a base de calcio y vitamina D.

¡Y mucha paciencia! 

Y aquí es donde termina este primera post… En breve, el segundo, donde explicaré com se desarrollan las siguiente semanas hasta la segunda resonancia magnética de control, mis sensaciones, mi entrenamiento y, porqué no, mi estado mental… 😛  

Gráfico de Strava de carga de entrenamiento y nivel de fatiga acumulado, con anotaciones relacionadas con la lesión.

CAPÍTULO 2 -> NICO, TIENES EL PERONÉ FRACTURADO.

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