Corriendo hacia Tor des Geants 2020 – Inscripción

Esta es la primera entrada de una serie de artículos a través de la cual, pretendo explicar qué ha supuesto para mí «correr hacia Tor Des Geants», es decir, qué hay detrás del año de preparación para una de las competiciones de Trail Running más duras que existen. 

Todo empezó hace algunos años; yo me estaba iniciando en «eso de las Ultras». Llevaba mucho como corredor de montaña, pero nunca me había interesado la competición en general. Sin embargo, no se muy bien el motivo, en 2017 la cosa empezó a llamarme la atención, y empecé a participar en cada vez más carreras. Esto me llevó a dejar de correr «solo por placer» (esto habría que matizarlo, ya que sí corro por placer, pero hay diferencia – y mucha – entre correr sin preocuparte de nada, o correr persiguiendo un objetivo (que suele ser siempre el mismo, superarte a ti mismo). Total, que me voy por las ramas: empecé con competiciones de 10-15k, y fui subiendo, hasta alcanzar el maratón. Eso me llevó a tiradas de hasta 50km en entrenamiento, y eso rompió una barrera mental, un poco a lo Forrest Gump «Si he llegado hasta aquí… Seguiré corriendo». Y así decidí que, tal vez, y solo tal vez, podría atreverme con la Ultra distancia. Y resultó que no se me da mal: tengo cabeza para las distancias largas, gestiono bien las horas en soledad, en silencio, tengo buena tolerancia al dolor, controlo los pensamientos negativos… Factores que ayudan y seguramente compensan muchas otras cualidades no tan positivas en mi (soy lento, tengo una rodilla hecha polvo, soy torpe en las bajadas…).

En esa época mi primo hermano Alessandro , que vive en Italia (en Chiavari, provincia de Génova), que es uno de mis mayores fans (no es que tenga muchos más je je), entusiasmado por verme correr ultra distancia, me habló del TOR; yo, que en ese momento tenía la vista fija en UTMB, de primeras no le di mucha importancia pero, tras su insistencia busqué información. Y me enamoré de un sueño: ser uno de o Gigantes capaces de terminar esos 350km y casi 27.000 metros de desnivel positivo acumulado. Nada que ver con UTMB: el TOR, lejos de ser solo una competición deportiva, es un viaje a través de ti mismo, una verdadera aventura, un reto de los que te transforman.

Consciente de que necesitaba acumular experiencia, fije la fecha para 2020: ese sería el primer año que debutaría como candidato al TOR, bastante seguro que no tendría la suerte de lograr una plaza. Pero, casi 3 años más tarde, la fortuna me sonrió y hoy puedo decir que seré uno de los aspirantes a Gigante. 

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